23 marzo 2026
Comprender el agua desde una mirada social y territorial fue el eje de la masterclass “Agua, territorio y comunidades: claves para un relacionamiento comunitario ecosocial”, dictada por la doctora en Pedagogía Social y trabajadora social, Elia Sepúlveda, quien reflexionó sobre los principales desafíos que enfrenta hoy la gestión hídrica.
Durante la exposición, la académica señaló que históricamente el estudio del recurso se ha centrado en enfoques técnicos y naturales, relegando su dimensión sociocultural. En ese contexto, afirmó que “el agua posee elementos culturales, simbólicos y sociales que son importantes de considerar a la hora de abordar la comprensión y la intervención en los territorios”.
Uno de los aspectos centrales de la presentación fue la identificación de tensiones estructurales en la relación entre sociedad y recursos hídricos. “Hoy la vinculación agua-persona-sociedad enfrenta desafíos complejos que forman parte de problemáticas sociales más amplias”, explicó, aludiendo también a la disputa entre concebirla como un bien de mercado o como un bien común, debate que incide directamente en su acceso y distribución. “Entender el agua como un bien natural común permite avanzar en derechos vinculados al acceso, la calidad y su distribución”, agregó.
Asimismo, abordó la tensión existente entre la despolitización del cambio climático y la presión antrópica sobre los sistemas socioecológicos. En este sentido, enfatizó que “muchas veces la sequía se vuelve más evidente cuando las comunidades ven reducido su acceso al agua potable, especialmente en territorios donde existen actividades económico-productivas intensivas”.
La académica también cuestionó ciertos discursos predominantes sobre el cuidado del recurso. Citando una investigación del Centro CR2 (2023), desarrollada entre 2010 y 2020, explicó que en Chile solo el 10% del agua dulce se destina al consumo humano, mientras que la mayor parte corresponde al uso agrícola, que alcanza el 74%. El porcentaje restante se divide entre energía (7%), industria manufacturera (4,8%), minería (3,3%) y pecuario (0,8%).
“Cuando se pregunta por las causas de la megasequía, el cambio climático suele aparecer como la explicación principal en el imaginario social, pero pocas veces se profundiza en sus orígenes o en los factores que lo tensionan”, señaló.
Finalmente, Sepúlveda destacó que enfrentar los desafíos actuales exige fortalecer el diálogo entre actores, reconocer los saberes locales y avanzar hacia modelos de gestión que integren las realidades sociales y territoriales.
Estas reflexiones se vinculan con el Diplomado en Relacionamiento comunitario corporativo con sostenibilidad patrimonial, impulsado por las Escuelas de Trabajo Social e Ingeniería de la UC, programa que busca entregar herramientas para promover vínculos sostenibles entre organizaciones, comunidades y territorios frente a escenarios socioambientales cada vez más complejos.