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Videollamadas en cuarentena: Cómo mejorar su calidad y qué aplicaciones usar

Videollamadas en cuarentena: Cómo mejorar su calidad y qué aplicaciones usar
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En la nota original publicada por La Tercera, el profesor Christian Oberli, del Diplomado en Automática e Informática Industrial de Educación Profesional de la Escuela de Ingeniería UC nos cuenta sobre las características técnicas de las videollamadas.

Lee la nota completa a continuación.

Aplicaciones como Zoom, Houseparty, Hangouts y Skype han tenido un inusitado aumento de descargas debido a la cuarentena por coronavirus. Existen opciones para jugar o ver juntos Netflix en línea.

La pandemia de coronavirus no sólo ha hecho aumentar áreas como el teletrabajo, sino también ha obligado al uso masivo de aplicaciones que hasta ahora y salvo por casos puntuales, pocos le daban un uso real: las videollamadas.

De acuerdo a los datos de SensorTower, de todos los tipos de aplicaciones en las distintas tiendas de descarga, esta semana las plataformas de videollamada llevan la delantera, con apps como Zoom, Houseparty y Microsoft Teams por el lado de Google Play, repitiéndose en la App Store de Apple pero sumando a Google Hangouts.

Este mismo interés queda reflejado en las búsquedas en Google Trends en Chile, que han ido en aumento desde hace una semana, cuando comenzaron las primeras cuarentenas. Así, es posible ver términos de búsqueda como “Skype”, “WhatsApp”, “Facebook Messenger”, “Houseparty” y “juegos por videollamada con amigos”, entre otros, con las regiones del Bío Bío, Magallanes, Araucanía, Los Ríos y Metropolitana como los sitios con más búsquedas.

Ante este nuevo escenario, las operadoras ya han sufrido en parte el aumento de la demanda. Expertos afirman que el tráfico se ha incrementado en al menos un 30% la última semana, algo que lo reafirma el presidente ejecutivo de Atelmo (Asociación de Empresas de Telecomunicaciones), Alfie Ulloa, quien señaló que en comparación con enero, la red ya registra un aumento de tráfico cercano al 25%, y podría llegar al 50% en las próximas semanas.

Pero el auge por las videollamadas no es sólo por trabajo u ocio, a veces es la última opción. Así ocurrió en Italia, donde se están utilizando tabletas para que personas a punto de fallecer por coronavirus se despidan de sus seres queridos.

Más audio que video

¿Por qué la experiencia tras una videollamada no es lo que esperamos? Antes de conocer algunas aplicaciones y consejos, quizá sea bueno saber la gran complejidad tras este proceso para entenderlo a cabalidad.

Christian Oberli, académico de ingeniería eléctrica UC, explica que “tanto el procesamiento de imágenes de video cuando uno se graba por una webcam, como producir un streaming de video, requiere procesamiento en la persona que lo emite y quien lo recibe”.

«Cuando uno ve a alguien en pantalla, lo que se ve es una secuencia de cuadros (o fotos) por segundo. Entre una y otra foto la diferencia es muy poca, el fondo de la imagen es igual y existe mucha redundancia de información, ya que de una u otra foto ‘se repite'»

“Lo que interesa es procesar esa secuencia de cuadros para ojalá reducir esa redundancia al mínimo posible y transmitir la información una vez y no en cada cuadro de nuevo: es la primera clave para entender el problema del ancho de banda”, afirma.

El experto señala que por lo general, cuando la calidad es mala, es porque falta ancho de banda, lo que explica el “pixelado” en la imagen. Y cuando se interrumpe un video, es porque no alcanzan a llegar los cuadros de un lado a otro.

“Cuando se comprimen los cuadros, este procesamiento busca reducir el ancho de banda y la tasa de datos del streaming perdiendo la menor calidad posible. Hay un balance entre la capacidad de cómputo de un computador, tableta o smartphone para realizar esta compresión, que busca entregar un streaming de alta calidad con poco ancho de banda”, sostiene.

El problema es que si tenemos un computador o dispositivo móvil de última generación, la capacidad de producir una imagen de alta resolución es mucho mayor que si tenemos una tableta antigua.

«Internet en sus fundamentos técnicos fue concebida como ‘esfuerzo’ y no como garantía de servicio. Vale decir, la forma en que se propaga el tráfico y se transmite por la red siempre busca con el mejor esfuerzo llegar pronto, y que toda la información llegue completa y correcta», puntualiza Oberli.

“Pero no hay garantía que la información llegue dentro de un tiempo determinado cuando se trata de comunicaciones por streaming. Allí, no hay garantía que los datos lleguen completos, como sí ocurre con los correos electrónicos”.

Lo que finalmente buscamos, según el académico, es que más que video de buena calidad, sea un audio de buena calidad. Esto es, sin el temido “lag” (tiempo que transcurre en que se realiza una acción como hablar, hasta que la otra persona lo escucha), tan molesto en las partidas de videojuegos en línea.

Cuello de botella

Pero supongamos que tenemos una buena conexión hogareña y un dispositivo con cámara suficiente como para transmitir. Ahora nos enfrentamos a la enorme carretera de información que es internet.

“En la medida que el streaming de video se propaga desde el terminal de origen a través de wi-fi o conexión banda ancha domiciliaria, pasa por la operadora y llega a una fibra óptica, tenemos otro inconveniente. Puede que la conferencia sea fuera de Chile y deba transitar por un enlace internacional, y si es con Europa, siempre pasará por EE.UU.. Vale decir, antes de llegar a su destino en milisegundos, pueden haber muchos cuellos de botella”, asevera el experto de la UC.

“Puede ser una buena conexión wi-fi local, pero el cuello de botella puede estar en muchos lados. Quizá la demanda sea muy alta y en nuestro camino nos encontremos con múltiples cuellos de botella. No todo es controlable por el usuario”, asegura.

¿Qué hacer?

Claudio Valencia, académico del departamento de ingeniería eléctrica de la Universidad de Santiago, añade que “todo depende del ancho de banda de las distintas aplicaciones, ya sea si son de alta resolución o no. Hay algunas aplicaciones que pueden ser configuradas para estos efectos, buscando que la calidad mejore”.

Además, en cuanto al punto de vista de la memoria del computador, el académico afirma que lo mejor sería tener 4 u 8 GB de RAM, pero lo importante, más que el dispositivo, es una buena velocidad de internet.

Ambos expertos señalan que técnicamente, la idea es que si nos conectamos por wi-fi, intentar que los demás usuarios conectados no utilicen el ancho de banda en aplicaciones que así lo demandan, como YouTube o Netflix, o derechamente instalarnos cerca de la antena. La otra opción es conectarse con el cable, pero no todos los computadores poseen una entrada directa.

Además, hay que considerar el horario en que queremos realizar nuestra videoconferencia, ya que las curvas de demanda son muy fluctuantes durante el día. Por ello, la recomendación de los expertos es llamar tarde en la noche, ya que desde la mañana se utiliza en la oficina, o en la tarde por Netflix o TV por internet.

En cuanto a las aplicaciones, los expertos recomiendan a Zoom, Google Meet, WhatsApp o Skype, siendo Webex una alternativa interesante debido a su privacidad. Muchas tienen “gestionadores” propios que priorizan en la red e trafico de videoconferencias, y cada una tiene sus propios servidores dedicados para este objetivo.

Aplicaciones

Dejando fuera a Facebook Messenger, WhatsApp y Telegram que también nos sirven para este propósito (su función más que nada es ser un sistema de mensajería), también existen varias alternativas, cada una con sus propias características.

Zoom

Daniel Halper, académico y director del centro de investigación de Tren Digital UC, cuenta que «esta aplicación permite varias cosas, como realizar video conferencia de múltiples personas, interrumpir para poder opinar y podemos silenciar el audio o imagen a los demás. Además, podemos grabar la sesión y no sólo graba lo que el otro dice, sino que se puede grabar un ecosistema, un diálogo. Reconoce cuando uno habla, tiene buena imagen y es sumamente buena y útil, pero hay que tener ojo con que el ancho de la banda sea suficiente, o mejor no utilizarla.

El programa soporta hasta 100 personas conectadas al mismo tiempo, pudiendo compartir archivos. Posee una opción donde levantamos virtualmente la mano para pedir la palabra, así como votar y hacer preguntas y respuestas. Tiene un sistema de suscripción de 15 dólares mensuales o es gratis por 40 minutos. Disponible en iOS, Android y escritorio.

Houseparty

También es una de las más populares estos días. Podemos chatear, hacer videollamadas o mensajes de videos, pero su gran atractivo tiene que ver con los juegos, como trivia, dibujos y adivinanzas o palabras. Pueden conectarse hasta 8 personas, disponible en iOS, Android, MacOS y Chrome.

Facetime

Aplicación nativa para usuarios de Apple, que permite hacer llamadas o videollamadas de hasta 32 personas.

Skype

Una de las más antiguas y utilizadas. Podemos chatear, compartir archivos, enviar emojis, localizar contactos y hacer llamadas grupales de hasta 50 personas. También tiene un versión de pago. Disponible para iOS, Android, PC y Mac.

Rave

No es precisamente una app de videollamadas, pero vale la pena. Rave es una aplicación que nos permite ver contenido audiovisual al mismo tiempo con nuestros amigos, pudiendo comentarlo por chat o audio. La idea es emular la experiencia de tener a alguien al lado para comentar lo que estamos viendo, con cuatro opciones: público (cualquiera puede hablar), amigos (con invitaciones a una lista de contactos), gente cercana (localización, como tus vecinos), o privado (el más recomendado, para hablar sólo con quien deseemos). Gratuita para iOS y Android, incluso con una versión para dispositivos de realidad virtual.

Netflix Party

Tal como su nombre lo indica, nos permite crear una reunión con amigos y ver alguna película sin estar realmente allí de forma física. Sincroniza la reproducción para que todos visualicemos el contenido al mismo tiempo, empleando el navegador Chrome y el sitio en línea de Netflix. Cuenta con un millón de usuarios.

Google Duo, Meets y Hangout

Google Duo es muy simple. Sólo basta con nuestro número de teléfono (como WhatsApp) y tendremos opciones como ajustes y videollamadas. Para iniciar la videollamada sólo debemos pulsar el botón, y aparecerá una nueva pantalla con los contactos en la aplicación. Posee un modo “toc toc” en el que vemos a la persona que nos está llamando, con lo que podremos declinar o no tomar la llamada si no queremos.

Google Meet en tanto, es la apuesta de la empresa para el segmento corporativo. Una especie de “Hangouts premium” parte de la G Suite, donde podemos iniciar reuniones desde un navegador, un teléfono móvil, un evento de Google Calendar o Outlook que incluya un enlace a una videollamada.

Con Hangouts se diferencian entre otros, en el precio y número de participantes. En Hangouts podemos tener 25 personas en el modo profesional, y 10 en versión gratuita. En Meet pueden ser entre 100, 150 o 200 personas, de acuerdo a necesidades como una conferencia, reunión de oficina, o si queremos dar una clase a nuestros alumnos. Todo depende del precio que deseemos pagar, hasta 25 dólares mensuales. Todas están disponibles para múltiples plataformas.

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