28 septiembre 2026
Aunque este año ha sido excepcionalmente lluvioso, Chile enfrenta una crisis hídrica acumulada por décadas, agravada por el cambio climático. Esta situación ha impulsado la búsqueda de nuevas alternativas para aprovechar el agua de mar y generar recursos destinados a distintos usos.
En este contexto, la desalación se ha consolidado como una alternativa estratégica para ampliar las fuentes de abastecimiento y ha posicionado al país como un referente regional en el desarrollo de esta tecnología.
¿Pero en qué consiste este procedimiento? “Se trata de retener las sales e iones presentes en el agua de mar mediante un proceso que utiliza presión y energía. El agua es impulsada a través de una membrana semipermeable, que retiene estos compuestos y permite el paso de agua dulce. Posteriormente, esta debe ser acondicionada de acuerdo con el uso final que se le dará”, explicó el profesor del Departamento de Ingeniería Hidráulica y Ambiental UC, Iván Sola, durante el episodio 52 del Podcast EP.
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Diplomado en Desarrollo y gestión sustentable de la desalación
Evalúa proyectos de desalación, considerando la viabilidad económica, los impactos ambientales y sociales, y el marco normativo.
Al respecto, el académico explicó que Chile cuenta con condiciones favorables para la aplicación de esta tecnología, puesto que “tiene más de 26 plantas en operación y alrededor de 15 proyectos que están en distintas etapas, ya sea de evaluación o construcción. Además, estratégicamente es un país que tiene más de 6.000 kilómetros de costa, lo que permite tener acceso al agua de mar de forma extensa”.
A esto se suman los avances tecnológicos registrados durante las últimas décadas, que han permitido mejorar la eficiencia de los procesos de desalación. “La incorporación de la ósmosis inversa, mediante membranas semipermeables, significó un progreso importante respecto de las tecnologías de evaporación térmica, que tenían un consumo energético mucho mayor. Estos avances han permitido que el agua desalada sea viable desde el punto de vista económico”, detalló.
Actualmente, la minería concentra buena parte del desarrollo de proyectos de desalación en Chile, con más del 80% de las iniciativas enfocadas en este sector, según explicó el profesor Sola. Sin embargo, el académico planteó que uno de los desafíos es ampliar sus aplicaciones hacia proyectos multipropósito destinados, por ejemplo, al consumo humano y la agricultura.
“Existe el mito de que el agua desalada no puede ser viable para la agricultura, pero vemos que en España cerca del 20% del uso total de la desalación se destina a este sector. Esto demuestra que su uso sí es posible y que las nuevas tendencias tecnológicas siguen avanzando hacia una mayor eficiencia, mediante herramientas como la Inteligencia Artificial y la optimización de los procesos energéticos”, señaló.
Formación de especialistas
El crecimiento de esta industria también plantea nuevos desafíos en materia de formación. “Existe una demanda de especialistas para el sector de la desalación, ya que hay más de 15 proyectos nuevos en distintas etapas y aún son pocos los programas de formación que abordan esta materia”, afirmó.
En respuesta a este escenario, desde la Dirección de Educación Profesional de Ingeniería UC surge el Diplomado en Desarrollo y gestión sustentable de la desalación, donde Iván Sola es jefe de programa.
“El diplomado permitirá abordar la desalación desde una perspectiva integral, considerando sus dimensiones técnica, ambiental, social y económica. Para ello, contará con académicos especialistas de la UC y expertos internacionales del sector, además de la colaboración de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua (ALADYR). Esta mirada permitirá formar especialistas capaces de responder a la demanda del mercado, con conocimientos sobre el contexto hídrico y climático, así como sobre operaciones, ingeniería, procesos y optimización”, concluyó.