30 abril 2026
En el contexto de la transición hacia energías más limpias, el amoníaco comienza a posicionarse como una alternativa para almacenar y transportar energía. Así lo explicó el profesor Wolfram Jahn, académico del Departamento de Ingeniería Mecánica y Metalúrgica UC y del Magíster en Ingeniería de la Energía (MIE) UC.
El docente advirtió que, pese a la abundancia de combustibles fósiles, su uso no es sostenible en el tiempo. “No hay un problema de falta de combustible, sino que no es una opción al futuro”, señaló.
En este escenario, el hidrógeno verde ha sido una de las principales apuestas, aunque presenta dificultades. “Utiliza mucho volumen y es caro de transportar”, explicó. Frente a ello, el amoníaco surge como alternativa: “Permite aumentar la densidad energética y facilita el transporte, además de aprovechar infraestructura existente”.
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Sin embargo, su uso como combustible presenta limitaciones relevantes. “Tiene un poder calorífico más bajo, lo que se traduce en una combustión más lenta y menos reactiva”, indicó el profesor Jahn, agregando que “es difícil utilizarlo en motores convencionales”.
A esto se suman desafíos ambientales. “Produce óxidos de nitrógeno, que son nocivos, y es difícil minimizar estas emisiones”, advirtió.
Una de las soluciones en desarrollo es su uso en mezclas. “El amoníaco se puede mejorar combinándolo con otros combustibles más reactivos”, explicó, destacando que ya existen aplicaciones en motores marinos.
Finalmente, el experto enfatizó que no existen soluciones simples. “Los combustibles del futuro son más complejos y todos tienen sus problemas”, afirmó, destacando el rol de la eficiencia energética: “La mejor política es tratar de consumir lo menos posible y, para eso, es clave gestionar adecuadamente los recursos disponibles”. En ese contexto, advirtió que, frente a un escenario donde generar y administrar energía será cada vez más desafiante, su uso eficiente se posiciona como una de las herramientas más efectivas y necesarias.
Esta mirada se vincula con los diplomados del área de energía de Educación Profesional de Ingeniería UC, donde la eficiencia energética se posiciona como una herramienta clave para enfrentar los desafíos del futuro.